Ardiente,
Renaces de cenizas,
Donde el fuego hiela,
Donde el frío quema.
¡Oh dulce mirada!
Que, áspera, hiere,
Y me concede,
El sueño de tenerte.
¡Oh suave voz!
Que, me ignora, presente,
Hipnotiza, y nuevamente
Enciende en mi
Aquel fuego ardiente.
martes, 22 de noviembre de 2011
miércoles, 17 de agosto de 2011
Al cansarnos de caminar, nos lanzamos en la arena, tranquilos, mirando el mar, mientras escuchábamos el ruido de las olas. Él se recostó y me invitó suavemente a sobreponer mi cabeza en su hombro. Ninguno de los dos hablaba, era un silencio total entre los dos –y en lo personal odio el silencio, pero éste me agradó, incluso no tenía ganas de interrumpirlo- ninguno habló. Simplemente estábamos recostados mirando las estrellas que, despampanantes en el cielo, brillaban sólo como una estrella lo podía hacer en un cielo tan perfecto como aquel, a lo lejos se oía el ruido de las olas romperse con los roqueríos que seguían, y a la vez se escuchaba el reventar de otras contra la playa, con una furia ligera, casi como la misma calma.
La noche se acabó. Al llegar el alba ambos tuvimos que partir. Dormimos en la playa, sobre la arena, tapados con su chaqueta, la noche estaba cálida. Caminamos con los pies tocando cada vaivén del mar, con el rocío en nuestros rostros, los primeros rayos de luz parecían abrigar todo más aún. Abrazaban la costa con una claridad inmensa, nada quedaba en misterio más que esa actitud aún confusa y difusa, entre distancia y cercanía. Llegamos al lugar de la moto, sin decir palabra alguna, solo de la mano y con los zapatos en la otra. El la hizo andar, mientras tenía en mí una mirada un tanto pasiva, querendona, como si la noche que habíamos pasado hubiera sido un año. Una noche para el recuerdo de toda la vida, la primera más grandiosa de nuestras vidas, la primera juntos.
Extracto de un "libro" que estoy escribiendo, éste es solo el principio, ojalá lo termine pronto.
martes, 25 de enero de 2011
Lágrimas de día.
Estando nublado, como cualquier otro, el día sigue su curso, caen pequeñas gotas del cielo ¿será el llanto de dios, que nubla el cielo para que no le vean llorar?, el tiempo avanza, la lluvia se mezcla con el viento ¿será que dios ya no está mas deprimido, sino que furioso con la maldad de la humanidad?, las calles están con pequeñas pozas y la poca gente que hay en las calles comienza a sacar sus paraguas, al cabo de un rato, todo está completamente desolado. La lluvia se hace cada vez mas intensa, el sonido que tiene al golpear las pozas es totalmente relajante. Las personas, al paso de un par de horas empieza a hacerse visible por las calles, la lluvia cesa, el viento desaparece completamente. Solo fue una tristeza pasajera.
jueves, 20 de enero de 2011
Mi Alma
Espectro desolado
Buscador de paz
Que revive la muerte
Que mata la esperanza.
Buscador de paz
Que revive la muerte
Que mata la esperanza.
Anhelo de vida
Que solo quiere sentir,
Comunicarse,
Comunicarse,
Vivir.
Miedo a ser como antes
y a seguir siendo como eres.
Terror a decir la verdad
y a ocultarla.
y a seguir siendo como eres.
Terror a decir la verdad
y a ocultarla.
Valor para presentarte,
mostrarte único,
mostrarte único,
Incluirte, valorarte
Sin que nadie te vea, te sienta.
Sin que nadie te vea, te sienta.
A pesar de tu traslúcido espíritu
de tu presencia
tan pura, incomprendida
ves, que tu cuerpo,
Ataúd andante
Está vivo.
Siente.
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